La tela decide cuánto dura tu uniforme, cuánto te protege y cómo se ve a las 10 de la noche. Estas son las diferencias que importan.
Algodón
Fresco y suave al inicio, pero absorbe líquidos, se arruga, encoge con el lavado caliente y pierde color rápido. En un turno con salpicaduras, el algodón las retiene contra la piel.
Poliéster-algodón clásico
Más resistente y barato; es la tela de la mayoría de uniformes básicos. Su problema es el tacto: se siente rígida y retiene calor, algo notorio en Lima en verano o en la selva todo el año.
Tejidos técnicos antifluido con elastano
Repelen salpicaduras (el líquido resbala en vez de absorberse), secan rápido, no se arrugan y se estiran con el cuerpo. Es la categoría de los scrubs premium como FIGS, Koi o la línea Soft-Tech de Santé. Cuestan más, pero aguantan muchos más lavados que un algodón básico.
Qué elegir según tu trabajo
- Emergencia, UCI, sala de partos, veterinaria: antifluido, sin discusión.
- Consultorio, odontología, estética: antifluido con buena caída; la imagen cuenta tanto como la protección.
- Prácticas y rotaciones: una prenda antifluido que aguante toda la carrera sale más barata que tres de algodón.
Cómo reconocer una buena tela antifluido
Pide el porcentaje de elastano (entre 4 % y 8 % es ideal), pasa la mano: debe sentirse suave, no plástica; y haz la prueba de la gota: unas gotas de agua deben quedarse en la superficie varios segundos antes de absorberse.
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